:: Managment
¿Quiere buenos resultados?
Consulte a
un experto "el empleado"
Continuar gerenciando una empresa prestando atención sólo a los indicadores financieros hoy es un suicidio, estos no informan el clima laboral de su empresa ni la satisfacción de sus clientes ni la calidad de elaboración de sus productos y servicios.
Conocer a la empresa de manera financiera es muy útil, pero no tiene sentido si no se comprende de donde surgen esos resultados, si no se sabe por qué razón se obtuvieron los resultados, o lo que es peor, porque no se logran.
Actualmente, una de las claves para lograr el éxito se encuentra en ampliar las perspectivas de su negocio, identificando los nuevos indicadores del futuro que le permitan evaluar los resultados de la gestión en relación con sus activos intangibles.
Los indicadores financieros son necesarios, sin embargo son insuficientes, tenemos clara la existencia de un capital intangible que hoy es necesario medir y que tiene tanto o más valor que el activo inmovilizado, este capital intangible es el capital intelectual que aporta el personal de su empresa.
Para alcanzar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo, se necesitan entre otros factores, equilibrar la gestión financiera con el capital intangible de la empresa.
Los costos de subestimar el poder de las personas -tanto su poder positivo como el negativo- pueden ser enormes. Muchas veces, las empresas se embarcan en ambiciosos proyectos de transformación organizacional y siguen todas las reglas en apariencia necesarias para ello, los altos ejecutivos meditan arduamente la estrategia del cambio, cuentan muchas veces con la asesoría selecta de brillantes mentes consultoras, y estudian y adaptan las mejores prácticas existentes. Pero resulta que a poco andar el gran plan de cambios naufraga. ¿Por qué? Porque las personas que a diario hacen que su empresa funcione, produzca y venda, no están alineadas con la estrategia de cambio.
La implementación de una estrategia no es un modelo matemático integrado por formulas que se cumplen maravillosamente. Por el contrario, para implementarla se necesita el apoyo de todo el personal, si ellos no se involucran, la estrategia difícilmente será cumplida.
Para lograr que las personas trabajen unidas para alcanzar metas, haga que se interesen por lo que están haciendo; existe un número ilimitado de formas para hacerlo, pero los tres principios del comportamiento humano las resumen en:
- Incluya a las personas: Los líderes exitosos involucran a los empleados para que hagan el trabajo; de esta forma sienten que son tomados en cuenta, motivándose más ya que ven sus ideas puestas en práctica y los frutos que se derivan de estas.
- Déles un trato individual: Conozca a sus empleados, y déjeles saber que está interesado en ellos sinceramente; así recibirá el mismo grado de respeto por parte de éstos.
- Reconozca buenos trabajos: A las personas les gusta que le digan cuando han realizado un buen trabajo; hágales cumplidos regularmente, para seguir obteniendo unos excelentes resultados.
Para lograr el éxito en su implementación se necesita:
Construir un Equipo
Debido a que las virtudes del trabajo en equipo son cada vez más valoradas en la actualidad, se debe saber cómo crear un equipo ganador.
Crear un sentido de propósito compartido: Se necesita canalizar la energía de un equipo, antes de que éste alcance logros extraordinarios. Se demuestra a los miembros del equipo qué impacto tendrán sus acciones en el ambiente.
Hacer que las metas generales sean las del equipo: Como sucede en los deportes, a menos de que gane todo el equipo, nadie gana. Usar siempre las palabras “nosotros” y “nuestro”; también enfatizan cómo el trabajo de cada uno encaja dentro de la organización.
Comparta la gloria, acepte la culpa: Se debe dividir los beneficios entre los empleados cuando las cosas marchan bien. Pero cuando las cosas van mal, no señale a nadie; acepte cualquier queja públicamente, luego converse en privado con el equipo, acerca de cómo se podrían mejorar las cosas.
Involúcrese: En las estructuras tradicionales de las organizaciones, suele ser fácil aislarse del resto en su área. Ahora, deben involucrarse todo el tiempo, para mantenerse bien informados acerca de lo que ocurre, ayudar y dirigir cuando sea necesario.
Sea un mentor: El trabajo es desarrollar los talentos y fortalezas de los miembros del equipo. Pregúnteles cómo les gustaría mejorar, qué tipo de responsabilidades estarían dispuestos a aceptar, etc. Luego usted deberá utilizar su conocimiento, experiencia e ingenio para ayudarlos a crecer.
Existen tres principios que ayudan a convertirnos en un mejor comunicador:
- Haga de la comunicación una prioridad: Las ideas brillantes no se crean tan fácilmente, a menos que usted y sus empleados las compartan. Tómese el tiempo para comunicarse con los demás; deténgase a conversar con las personas, llame a sus socios y realice reuniones periódicamente.
- Ábrase a los demás: La comunicación debe ser de dos vías; mantener una política de comunicación abierta dentro de una organización tiene altos beneficios. Si usted le demuestra a las personas que es receptivo a las ideas que puedan sugerir, éstas se abrirán y escucharán las suyas.
- Cree un ambiente receptivo: Una fácil interacción no es tan sencilla de crear; las personas no dirán lo que piensan o no escucharán lo que usted tenga que decir, a menos que exista una atmósfera de confianza.
Ser sencillo y abierto es sumamente importante para lograr este ambiente; el cuán importante es la comunicación para usted, se refleja en sus acciones y palabras.
Promueva la Comunicación
Una vez que haya creado un ambiente de confianza, nunca castigue a la gente por decirle lo que piensa. De otra forma, esto los desalentaría y la comunicación se pondría en riesgo.
Exprese interés por los demás
Parte de cualquier estrategia de comunicación es demostrar interés en los demás. Las personas tienden a responder positivamente cuando usted les hace ver que se interesa de verdad en ellos.
Las Amabilidades tienen Recompensas
- Sonríale a la gente.
- Apréndase los nombres de quienes lo rodean.
- Pregúnteles por su familia.
- Conozca sus intereses y comparta los suyos.
El interés que demuestre hacia los demás, le hará preocuparse menos por sus propios problemas, y tendrá más relaciones personales exitosas.
Usted también debe respaldar sus palabras con acciones:
- Proporcione a las personas metas a alcanzar.
- Reconozca sus labores y hágales cumplidos.
- Inclúyalas en labores y actividades.
- Déjeles tomar decisiones.
- Atienda a sus sugerencias y/o consejos.
Las tres reglas para obtener resultados
Un punto de vista diferente
Mirar las cosas desde el punto de vista de los demás parece algo fácil, pero esta idea no es tan sencilla de llevar a la práctica. Lo ideal es que usted trate de hacerlo, ya que es uno de los secretos para obtener logros en la vida.
Póngase en el Lugar del Otro
Cuando usted trata de: Vender un producto, satisfacer a un cliente, motivar a sus empleados o crear una buena relación con otra persona, obtendrá mejores resultados si se pone en el lugar del otro.
Para comenzar a hacer esto, hágase una serie de preguntas básicas:
- ¿Qué experiencias aporta la otra persona a esta interacción?
- ¿Qué está tratando de lograr la otra persona?
- ¿Qué está tratando de evitar?
- ¿A quién más le debe responder o reportar, esta persona con esta interacción?
- ¿Qué elementos deben estar presentes para que la otra persona considere este encuentro como un triunfo?
No prometa cosas que no pueda cumplir, ni trate de hacer realidad los deseos de los demás sin tener las herramientas para hacerlo. “Si usted puede ayudar a la gente a resolver sus problemas, el mundo le pertenecerá”.
Usted no puede saberlo todo y escuchar a los demás es la mejor manera para aprender. Escuche a sus empleados, clientes, amigos, familia y críticos. Siempre tiene la opción de escoger si actuar o no basado en lo que ellos le dicen, pero al menos escucharlos le puede ampliar los horizontes.
Las personas que saben escuchar, se concentran, hacen preguntas y dan respuestas concisas y llenas de reflexión. Al escuchar, no diga simplemente “si” o “no”. Inclínese para mostrar interés, sonría o frunza el ceño y mire directamente los ojos de su interlocutor. Mediante este método, no sólo se obtienen buenas ideas, sino que se demuestra lo importante que es saber escuchar.
Forme equipos para el mañana
La pirámide se derrumba
Todos estamos familiarizados con la organización piramidal: Un grupo de trabajadores conforman la base, capas de gerencias yacen una sobre otra hasta alcanzar el pináculo, donde se encuentra la presidencia. Este tipo de organización tuvo su propósito alguna vez, pero ya no funciona igual en el mundo cambiante de hoy. Todas esas capas y cadenas de mando, bloquean el flujo de información y no proporcionan la energía, ni promueven la creatividad. El individualista ya no sobrevive por sí solo.
La nueva organización puede no ser plana, pero es mucho más horizontal de lo que solía ser. Una amplia variedad de nuevas estructuras motivan a las personas a conseguir sus metas empresariales; el trabajo en equipo está jugando un mayor papel en la mayoría de las empresas. Enfoque su atención en el “hoy” y “ahora”, ya que es el único lugar en donde usted puede actuar para lograr sus metas.
Por ultimo. Deje que el entusiasmo lo guíe.
Su entusiasmo es vital si quiere que las demás personas respondan positivamente, “la forma de adquirir el entusiasmo es creyendo en lo que hace, en usted mismo y en el equipo y querer cumplir un objetivo determinado. Así, el entusiasmo llegará de forma natural y sin presiones”.
Lic. Emilio Fernández
Administrador de Empresas. Cosultor del CAPYME
|