:: EDITORIAL
¿Dónde está la fuerza de las pequeñas empresas?
Una actitud emprendedora ante el inicio de un nuevo año, es confiar intensamente que las cosas van a mejorar. Late en nuestro interior un renovado sentimiento de optimismo y esperanza. Además, estamos conscientes de que depende de uno mismo alcanzar las metas que nos proponemos.
En las empresas deseamos seguir creciendo y no precisamente en tamaño, sino reduciendo los costos sin sacrificar la calidad, al tiempo de aumentar las ventas y sentir mejorada la rentabilidad, entre otras intenciones.
A nivel de pequeñas empresas, para que éstas mejorías sean realidad, dependen por lo general de factores externos a la empresa, y un empresario por sí solo es muy difícil que lo pueda modificar.
Estos factores externos son entre otros: La escasa circulación de "efectivo" en el mercado; exceso de burocracia en los sistemas públicos; inadecuada oferta de créditos que puedan hacer competitiva a una empresa; escasa información en todos los niveles; difícil acceso a tecnología, por citar algunos.
Sin embargo, en todas partes del mundo, tanto gobiernos como organizaciones internacionales de apoyo a los países, declaran que el incentivo a las micro, pequeñas y medianas empresas, es el mejor modo de combatir el desempleo y generar ingresos de una forma digna en la mayor parte de la población.
Se insiste también en el poder de las pequeñas empresas. Tal poder solo puede ser ganado por el sector si se desarrolla un tejido empresarial o redes de muchas pequeñas empresas. Igual que el tejido humano, que es fuerte mediante el funcionamiento de millones de células sanas. En nuestra comparación, cada célula sana es una pequeña empresa competitiva.
Y desde el Club de Emprendedores tenemos la firme intención de conformar este tejido, brindando las herramientas necesarias para que los emprendedores se conozcan y puedan hacer crecer sus negocios a través de la capacitación, la información y la interacción entre los mismos.
Estamos convencidos que no podemos tener una sociedad moderna, democrática y saludable, sin un vigoroso sector de pequeñas empresas. Y es nuestro compromiso conseguir ese fortalecimiento.
Disraelí dijo: "Dediquemos nuestra vida a acciones y sentimientos que valgan la pena. A las grandes ideas, a los afectos verdaderos y a las empresas perdurables. Por que la vida es demasiado breve para ser pequeña".
Exitos y buenos negocios.
Ing. Juan Angel Bóveda
juaboveda@emprendedor.org.py |