:: TRABAJO EN EQUIPO
¿Por qué recompensar a los empleados?
Piensa que una parte importante de tu éxito se debe a ellos. Si consigues tener un buen equipo, motivado, que haga bien su trabajo, en poco tiempo tu empresa destacará sobre el resto de de las empresas.
Recuerda, tu suerte es su suerte.
Relacionar las compensaciones personales con el sentido estratégico y la finalidad de una organización, permite a las personas sentirse parte de la misma, comprender qué valor le asigna la empresa a su contribución, sentirse valorado e importante como persona que aporta, y, permite también, reencuadrar la motivación personal en relación a la organización.
Todos queremos ser importantes y ser reconocidos como los mejores, y esa necesidad emocional es motivación intrínseca de trabajo, no obstante la racionalidad nos muestra que ser siempre los mejores no es posible. Queda puesto el acento en la importancia de la consideración y el sentido existencial de las personas como necesidad psicológica que exige ser considerada, canalizada y administrada por las empresas, no sólo por los efectos altruistas de ello, sino por su relación directa con el logro de los resultados organizacionales a nivel del desempeño individual. No olvidemos que el talento es el que mueve al capital y no al revés.
Imagina que tienes dos jefes, uno es amable y considerado, y el otro tiene un carácter muy difícil. ¿Con cuál trabajarás mejor? O dicho de otra manera, teniendo una tarea de cada jefe, ¿en cuál te esmerarás para hacer un mejor trabajo?
Parece mentira, pero inconscientemente siempre trabajarás mejor con un jefe en el que confías, y donde hay respeto mutuo.
A pesar de que conscientemente revises tres veces el trabajo para el jefe de mal carácter, para evitar sus comentarios de que está mal hecho, tu trabajo no será nada del otro mundo, pues él siempre le encontrará errores. Nunca estará contento con el mismo.
Por esta razón, si tienes colaboradores no sólo les debes tratar con respeto, sino que además los tienes que recompensar. Entonces ellos darán lo mejor de sí mismos, de forma natural.
Las mejores recompensas son las más sencillas. Invitarles un café, interesarse por su familia, felicitarles por un trabajo bien hecho, y en ocasiones especiales alguna comida. Todos estos pequeños detalles ayudan.
Piensa que si tu equipo no está a gusto, se marcharán a otro trabajo, vendrá personal nuevo, al que hay que volver a formar, y esto te ocasionará una baja del rendimiento general.
Un principio básico en cualquier comunicación: Cumplir lo que se ofrece. Consistencia entre nuestro discurso y nuestra acción.
El núcleo básico de cualquier sistema organizacional lo constituye la relación existente entre la persona y la organización. Si asumimos que esta relación se establece en la medida en que la persona aporte su trabajo a cambio de algo valioso que recibir en retribución, vemos que el concepto de compensación lejos de jugar un rol meramente instrumental se constituye más bien en un factor determinante de la existencia misma de la organización.

Lic. Emilio Fernández
|