:: CHISPA EMPRENDEDORA
La riqueza es consecuencia
Todos conocemos personas a quienes admiramos como empresarios. Nuestra admiración crece aún más cuando descubrimos que la gran mayoría empezaron de abajo.
En entrevistas para la revista Emprender y el programa de radio por Ñanduti AM (que volverá en el 2007), cuando invitamos a esta gente para compartir con la audiencia sus experiencias, notamos por una parte que todos tenían al empezar una enorme insatisfacción ante la pobreza, un sueño en el corazón y la inmensa disposición de luchar por aquello que deseaban.
Sus historias de muchachos que llegaron del interior sin tener amigos o familiares importantes; de criaturas vendían helados o lavaban autos; de ordenanzas en pequeñas empresas, en fin, de personas sencillas que tuvieron el coraje de arriesgar todo y de luchar mucho para realizarse proyecto de vida.
Todas esas personas que admiramos tienen algo de especial: Son emprendedores.
El emprendedor es el indígena que no se dejó anular por el racismo y construyó una carrera exitosa. Es la mujer que superó el preconcepto y se transformó en la presidenta o directora de una gran empresa. Es el joven que no esperó que pase el tiempo para ganar experiencia y creó sus propias oportunidades. Es el adulto mayor que aprovechó el estímulo de estar desempleado y supo revolucionar su vida.
El emprendedor es aquella joven que dejó todas las facilidades y lujos de su casa y se fue a vivir al extranjero para hacer una pos-graduación.
Es el joven que dejó todas las facilidades de trabajar en la empresa del padre para crear su propio camino y construir sus victorias.
Emprender no significa crear un negocio. Significa principalmente asumir un modo más osado de vivir, de ir a la lucha para crear algo mejor para todos.
Un emprendedor dice: “Lo que más miedo me da es ser visto como un espectador. Puedo acertar o equivocarme, pero nunca voy a presenciar la vida sentado. Quiero estar en el campo y participar de todas las jugadas de este maravilloso juego de la existencia”.
Los emprendedores son la base y riqueza de las naciones. Se escucha decir que no hay países pobres o países ricos, sino países con empresas pobres o empresas ricas. Y las empresas ricas las construyen los emprendedores.
El emprendedor de una empresa generadora de riqueza entiende que la planificación, el estudio de mercado, el conocimiento de la competencia, la administración clara y transparente, la capacitación del personal, la organización, la delegación, la creatividad entre otras habilidades y cualidades, son claves para el éxito empresarial. Pero al mismo tiempo, no le tiene a la riqueza como objetivo, sino entiende que esta será apenas una de las recompensas por el trabajo bien hecho, con respeto al ser humano: clientes y colaboradores.
Ing. Juan Angel Bóveda
juaboveda@emprendedor.org.py |