:: CHISPA EMPRENDEDORA
La voluntad de emprender
Unos cuántos emprendedores sin duda saben que camino van a seguir en medio de la “tempestad” pasajera que estamos viviendo en el mercado comercial y que tiene sus efectos en el bienestar económico de la mayoría.
Desde el Club de Emprendedores, por un lado, venimos insistiendo con profundo convencimiento y compromiso que es a través de la gente emprendedora de la nación que construiremos una sociedad generadora de riqueza, para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes.
Por otro lado, sostenemos también que no podemos tener una sociedad moderna, democrática y saludable, sin un vigoroso sector de pequeñas empresas.
Estos dos elementos del cual nos embanderamos, propone un desafío interesante y sin igual: Contribuir para la generación de personas líderes empresarias y emprendedoras. El desafío por si misma no parece tan delicado, ya que existe un deseo generalizado en la mayoría de la gente por realizar el sueño de montar una empresa propia, que a su vez genera empleo.
Pero es a partir de este punto que las cosas se complican, ya que no tomamos ese deseo, no lo traducimos en estrategias y mucho menos, no lo convertimos en acción. La “mecánica” frase que repetimos “querer es poder” guarda entre líneas mensaje que dicen que nuestros deseos pueden, por si solo, conseguir lo que nos proponemos. Pareciera que las cosas que deseamos con el solo “querer” se harán realidad con un pase de magia.
“Quiero un auto nuevo, quiero una casa propia, quiero una familia unida, quiero un barrio más limpio, quiero ganar más dinero, quiero un país más próspero, quiero…, quiero…”
Debemos convencernos que el hecho de querer, cuando no está acompañado por la determinación de “hacer”, nos genera apenas frustración y tensión.
El desafío más grande que nos toca a cada uno de los emprendedores de este país, es poner en acción nuestras ideas a través de estrategias válidas.
Iniciamos un nuevo año. Tenemos dos opciones. La primera es pensar que será sin dudas un año con nuevos inconvenientes y que continuarán los ya conocidos problemas tanto de orden económico, como social y político. La segunda es confiar en nuevos nichos de consumidores, mirar más allá de nuestras fronteras, planear y apostar por nuevas iniciativas, ser creativos, etc.
Si pensamos de la primera forma, somos parte del problema. Si pensamos de la segunda, somos parte de la solución. La elección es nuestra, estar en el problema o en la solución.
Recuerde: Querer es soñar. Hacer es poder.
Si estás decidido a hacer, el club está dispuesto a acompañarte.
¡Juntos podemos!
Artículo escrito por: Ing. Juan Angel Bóveda
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